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Radar Atlas 28/02: ¿aún importo?, dotar a la IA de la función cerebral de imaginar y la pobreza extrema menguante de China

Un periodista despedido de The Washington Post analiza dos libros recientes sobre si seguimos importando, los 'agentes del caos' alimentan el debate sobre el futuro de la IA, que se dota de la función cerebral de imaginar, un estudio sobre descentralización e innovación y datos sobre el desplome de la pobreza extrema mundial

28-02-2026

Ron Charles es uno de los periodistas despedidos por The Washington Post a principios de mes y acaba de escribir este interesante texto titulado “¿Aún importo?”. Su situación profesional y personal (“por las tardes, soy un escritor independiente con un sueño. A las 3:47, soy un periodista desempleado con una hipoteca. La primera semana perdí 4.5 kilos. Resulta que estar despedido es como tomar Ozempic por correo electrónico”) ha contribuido probablemente a que dos libros recientes le impacten de forma especial. Se titulan Mattering y The Mattering Instinct, acerca del cual tienes más información aquí.




Y siguen apareciendo estudios para alimentar el debate sobre el impacto de la IA: “Agents of Chaos”. Durante dos semanas, veinte investigadores de IA interactuaron con agentes artificiales en condiciones favorables y adversas para analizar los fallos derivados de la integración de modelos de lenguaje con la autonomía, el uso de herramientas y la comunicación entre diferentes partes. Los comportamientos observados incluyen el cumplimiento no autorizado de las normas por parte de terceros, la divulgación de información confidencial, la ejecución de acciones destructivas a nivel de sistema, condiciones de denegación de servicio, el consumo incontrolado de recursos, vulnerabilidades de suplantación de identidad, la propagación de prácticas inseguras entre agentes y la toma parcial del control del sistema. En varios casos, los agentes informaron la finalización de tareas, mientras que el estado subyacente del sistema contradecía dichos informes. Los hallazgos del estudio establecen la existencia de vulnerabilidades relevantes para la seguridad, la privacidad y la gobernanza en entornos de implementación realistas. Estos comportamientos plantean interrogantes sin resolver sobre la rendición de cuentas, la autoridad delegada y la responsabilidad por los daños posteriores. Puedes consultar también el informe en versión navegable aquí.

China no se puede poner la medalla del desplome de la población mundial en situación de pobreza extrema. En 1990, más de 940 millones de chinos vivían en la pobreza extrema (menos de tres dólares a día a precios actuales), pero desde entonces, las reformas de mercado han llevado a la caída más espectacular de la pobreza en la historia mundial. Una suposición común es que esto explica la disminución mundial de la pobreza extrema. Sin embargo, como demuestran Max Roser y Pablo Arriagada , esto no es cierto. Si bien China es un caso atípico, el resto del mundo también ha experimentado una reducción considerable de la pobreza extrema, del 33 % en 1990 al 12 % en la actualidad. El hecho es que la proporción de la población mundial que vive en extrema pobreza nunca ha disminuido tan rápidamente como en las últimas tres décadas.

La descentralización política y la innovación, dos fuerzas que no siempre caminan en el mismo sentido. Las políticas de descentralización se esgrimen habitualmente como la mejor vía para para lograr una gestión eficiente de los fondos públicos. Estas investigadoras han abordado una brecha crítica al examinar cómo las diferencias preexistentes en la capacidad burocrática municipal median estos efectos. Los municipios con alta capacidad logran mejoras de eficiencia, mientras que los municipios con baja capacidad centran sus esfuerzos en ganancias visibles a corto plazo. Este estudio ofrece importantes implicaciones políticas para comprender las consecuencias distributivas de los procesos de descentralización e informar sobre su diseño óptimo.

Emular artificialmente la capacidad del cerebro para imaginar mundos puede llevar la IA aún más allá. Un nuevo estudio impulsado por EBRAINS ha demostrado que las redes de nanoláseres con picos podrían emular un principio clave de la función cerebral: imaginar cosas que no podemos percibir directamente mediante a partir de modelos internos del mundo. El estudio, liderado por científicos de la Universidad de Berna en colaboración con Thales Research & Technology, situado en el área del campus de París-Saclay, ha sido publicado en Nature Communications. Precisamente, los ordenadores físicos basados en láseres semiconductores son candidatos muy prometedores para sistemas de IA de próxima generación, dadas sus ventajas en velocidad, ancho de banda y consumo energético en comparación con la electrónica convencional. El estudio demuestra que los avances en la intersección de la neurociencia, la física y la informática podrían conducir a nuevas formas de inteligencia artificial.